24 oct. 2009

El efecto Mateo, una realidad, el más rico más rico y el más pobre más pobre


El “efecto Mateo” y los presupuestos del estado para el 2010

by ANTONIO CABRALES on 19/09/2009

Si alguien tan culto y bien informado como Pablo Vázquez le pone de nombre a su hijo Mateo (por cierto, ¡felicidades!) sin saber lo que es el efecto Mateo seguramente es útil que se lo explique, antes de decirles qué tiene que ver con los presupuestos que vienen.

El nombre tiene su origen en una frase de la parábola de los talentos, en el evangelio de San Mateo: “al que más tiene más se le dará, y al que menos tiene, se le quitará para dárselo al que más tiene.” Esta frase le sirvió al eminente sociólogo Robert K. Merton (el padre de nuestro Merton, a su vez uno de los culpables de la crisis según Krugman, por ayudar a Black y Scholes a inventar su malvada fórmula de valorar opciones) para titular un artículo en Science que ilustra un fenómeno importante en sociología de la ciencia. En su versión más básica simplemente dice que los científicos más eminentes reciben una cantidad desproporcionada del crédito y la recompensa por un descubrimiento. La implicación interesante de esta observación es que la recompensa aparentemente desproporcionada y la seguridad en sí mismos que acarrea, les hace ser más arriesgados, y estudiar problemas más difíciles, cuya solución contribuye a aumentar aún más su prestigio y recompensas futura. Por eso, “al que más tiene más se le dará.” No parece un mal sistema para gestionar el progreso científico.

Menos a nuestro ministerio de Ciencia y Tecnología, claro. A ellos les debe parecer poco evangélico, aunque lo diga San Mateo. Ya este año, el 2009, ha habido un serio recorte en el presupuesto para proyectos. En sí mismo esto puede no ser un grave error. Los gastos de inversión quizá pueden posponerse en caso de crisis presupuestaria profunda. Pero si hay que recortar, atendiendo a la segunda frase del efecto Mateo “al que menos tiene, se le quitará para dárselo al que más tiene.” En realidad esto es una implicación elemental de lo que enseñamos en Principios de Economía. Primero, reducir las unidades de gasto que tienen un valor marginal más bajo. Pues no. Mi grupo de investigación ha recibido un recorte del 50% de su financiación. Otros grupos, que tradicionalmente recibían menos per capita han sufrido recortes menores. Me suena a contraefecto Mateo o al tradicional café para todos hispano. Y lo peor puede venir el 2010. Mi lectura en diagonal de la prensa antizapaterista dice que Ciencia y Tecnología tendrá el mayor recorte presupuestario de todos los ministerios, lo cual entra en seria contradicción con el objetivo de “cambio de modelo productivo” que parece ser un mantra para comentaristas de todos los colores. Ojalá me equivoque y todo sea un infundio neo-fascista, del que por supuesto la otra prensa no se ha hecho eco. Pero la observación del presente me hace temer que el error de este año se repita.

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