21 ago. 2009

El de Villa Psoe, Sr. Blanco se compra áticos con el dinero de todos y ahora a subir impuestos.

Ya no hay dinero en caja y José Blanco quiere subir los impuestos "a los ricos".

20.08.09 12:48. Archivado en Personajes


La indignación de cientos de miles de parados y la presión de los sindicatos llegaron ayer hasta Lanzarote, interrumpiendo las dilatas vacaciones de Zapatero. El presidente socialista, fastidiado por lo mal que le ha salido la jugada, promete ahora universalizar la ayuda de 421 euros a todos los parados que ya no reciben prestaciones. Eso costaría unos 2.200 millones y como no hay dinero en caja, José Blanco acude al rescate y propone subir los impuestos.
El ministro de Fomento abogó este jueves por elevar determinados tipos impositivos a quienes tienen más renta, "si es necesario", para garantizar las políticas sociales y la inversión pública.
Así lo manifestó Blanco en una entrevista en Cadena Ser en relación al anuncio del Gobierno, que está dispuesto a ampliar la ayuda de los 420 euros a los desempleados que hayan perdido la cobertura.
"Soy partidario de ayudar a los que más lo necesitan y si para ayudar a los que más lo necesitan en momentos de dificultad los que tienen más recursos tienen que apretarse el cinturón, habrá que decirlo con claridad a la sociedad", afirmó el ministro.
Así, consideró que si es necesario elevar determinados impuestos a las personas que tienen más renta para garantizar políticas sociales e inversión publica "habrá que hacerlo", dijo, y aseguró que "la sociedad lo va a entender perfectamente".
Blanco señaló que "no es posible" mantener una política "de engaño masivo" en la que se establece que se puede "hacer todo" bajando impuestos y rebajando el gasto público, "sinceramente no se puede", afirmó.
"Recursos limitados"
Por ello, añadió, si se plantea ampliar la cobertura de los 420 euros para que haya mayor número de personas que tengan derecho a esta prestación, "estamos hablando de las arcas del Estado y por tanto los recursos son limitados".
El ministro dijo que en las últimas 24 horas ha escuchado "demasiada demagogia" por parte de quienes piden extender la medida de los 420 euros con carácter universal, que son los mismos que también piden recortar el gasto público y bajar los impuestos. "Sencillamente, todo no se puede hacer simultáneamente".
Blanco también anunció que su Departamento licitará obra pública entre agosto y diciembre por valor de 6.000 millones de euros con el fin de contribuir a la recuperación económica de España y generar empleo.
"Será sin lugar a dudas un revulsivo para muchas empresas para que hagan sus planes de futuro y viabilidad y una inyección importante para la actividad económica que tenemos que recuperar", afirmó el titular de Fomento. Blanco apuntó que se dedicará a obras del AVE y al mantenimiento de carreteras.

Sr. Chaves, los amigos de Felipe González también deberían estar en la cárcel.



De políticos, percebes y champán.


La etapa más corrupta de la historia de España , la vivida con Felipe González, GAL, ROLDAN, CORCUERA Etc y la Operación Columna y a mayores la sentencia que condenó al Gobierno de España TEDH por vulnerar derechos humanos, dónde debían estar ustedes los que gobernaban y siguen gobernando.
Son una verguenza han deteriorado de tal forma la democracia que esto ya es una dictadura, o se está con el Gobierno del PSOE o todos a la cárcel, y aún tiene la poca verguenza de hablar.

20.08.09 09:24. Archivado en Análisis, Partidos


Afirma Manuel Chaves que «en una democracia los amigos de Aznar como Correa acaban en la cárcel», aseveración con la que estamos razonablemente de acuerdo. En efecto, en democracia, los corruptos acaban en la cárcel, o al menos es deseable que así suceda.
Afirma Edurne Uriarte en ABC que el problema viene cuando nos preguntamos dónde acaban los políticos que utilizan su poder para tomar sospechosas decisiones muy beneficiosas para sus familiares, como los diez millones de euros que Chaves dio a una empresa de su hija. Pues acaban de vicepresidentes del Gobierno, como poco.
O dónde acaban esos responsables del Ayuntamiento de Sevilla que gastaron 400.000 euros de los contribuyentes en un mirador de ballenas en el Caribe, casualmente relacionado con una operación urbanística de Gustavo Cisneros, amigo de Felipe González.
O dónde acaba un alcalde como el de Barcelona que gasta 300.000 euros al año en su blog. Pues, de momento, todos estos alegres derrochadores de fondos públicos no acaban de vicepresidentes, pero no hay que descartar que eso ocurra.
Exactamente igual que los políticos vascos que gastaron recientemente 150 euros por cabeza en una cena para agasajar a los asistentes al Congreso Vasco del Deporte.
A percebes y a champán, y no cualquiera, Moët Chandon, nada menos. Bien es verdad que parte de los responsables, los del Gobierno Vasco, han acabado en la calle, pero no por los percebes y el champán, cosa de la que nos hemos enterado después de las elecciones.
Y el resto, ahí siguen, firmes en sus puestos de la Diputación y de la concejalía de Deportes del Ayuntamiento de Bilbao que recae en un hombre de IU, poco alérgico, al parecer, a los gustos propios de los ricos.
En su caso, reconozco sus escasas posibilidades de llegar a vicepresidente, pero no por el Moët Chandon, sino porque su partido está en la oposición.