18 sept. 2011

Por sus hechos los conoceréis. Por el Faisán los veis.

Todos conocemos a la clase política, la nueva clase de los adinerados que viven del cuento arruinando al país sin rendir cuentas siendo capaces de todo a cambio de un puñado de votos para mantenerse en el poder.

En el tema ETA, a este gobierno y a esta lacra de políticos vergonzosos, lo único que les preocupa es cómo obtener rendimientos en términos electorales, el resto es agua que deben guardar otros. La negociación con ETA, a costa de lo que sea con tal de obtener réditos electorales.

Aún recuerdo la artimaña electoral y profesional que por aquél entonces montaron desde la cúpula de Interior cuando estaba Belloch, con su gran amigo el Juez Garzón --algunos dicen que metido a político, yo digo que siempre fue un ave rapiña política--, cuando yo fui nombrado Presidente del Movimiento Democrático de la Guardia Civil en la Escuela Sindical de Comisiones Obreras de Barajas por mis compañeros , sin asistir a la asamblea por orden directa del ministro, y negándome a dicho nombramiento por antidemocrático o al montaje en la Guardia Civil de la promoción Pablo Iglesias, al estilo y corte del Cuerpo Nacional de Policía, para de este modo controlar las Fuerzas de Seguridad del Estado sometiéndolas al juego político que más les interesara, quitándoles la independencia que deben tener.

A la primera maniobra del clan del PSOE Corrupto, le dí de plazo tres meses, esto lo debe recordar bien Benegas, puesto que hizo de interlocutor y las reuniones se celebraron en su despacho de Ferraz, también lo recordará su secretaria Alicia.

A la segunda me negué inmediatamente puesto que los ascensos deben de ser asignados a los méritos, al saber y al sacrificio de los que pretender ser más en sus correspondientes carreras y no a que se sometan a las consignas del partido que sea.

En el tema ETA, empresa organizada de asesinos, y haciendo referencia al caso Faisán, todos sabemos que en las próximas fechas, debido a la independencia supuesta del poder judicial será sometido a un giro copernicano para evitar que el asunto llegue a donde debía de haber llegado, es decir: A la Moncloa, pero es obvio que en España la Democracia brilla por su ausencia y la independencia judicial como el valor a los militares sólo se les supone y que tal y como en su momento el brillante político metido a Juez, el Sr. Garzón, le quitó la competencia a la Guardia Civil en aras de guardar la viña de su amo, tratarán nuevamente de archivar el asunto o hacerlo un tema menor.

Lo que no son capaces de prever ni de controlar, es la simiente que sin darnos cuenta plantamos en los que nos han precedido, éstos jóvenes Guardias Civiles, muchos compañeros que han estado en primera línea con nosotros en la democratización de la Guardia Civil , hoy son grandes profesionales, excelentes mandos y con una total independencia que no van a ceder ni un milímetro para que todos aquellos políticos o compañeros rastreros que han colaborado con ETA siendo además autoridades o funcionarios públicos paguen por el o los delitos de colaboración en banda armada, tiempo al tiempo, los que nos conocen saben que nunca hablamos en balde, saben que los muertos que ellos mataron seguimos bien vivos.





La Justicia al servicio del poder político, España en caída por la fuerza de la ignorancia socialista

  • Garzón apartó del Faisán a la Guardia Civil cuando los agentes implicaron a Moncloa
    EXCLUSIVA

    Garzón apartó del Faisán a la Guardia Civil cuando los agentes implicaron a Moncloa


    La Benemérita aconsejó en un informe investigar las llamadas que hizo Presidencia el día del chivatazo. También alertaron sobre la posible inculpación de cargos del PSOE.

  • Rodrigo Gavilán. Madrid

    El juez Baltasar Garzón, instructor del caso Faisán de julio de 2006 a mayo de 2010, apartó de la investigación del chivatazo a ETA a la Unidad Especial de Información nº 1 de la Guardia Civil cuando esta le emplazó a seguir indagando las llamadas mantenidas el día del soplo entre el comisario jefe de la Brigada Provincial de Información de San Sebastián, Manuel Risco, un teléfono asignado a Presidencia del Gobierno y otro a cargo del PSOE.

    Grande-Marlaska

    El origen de los hechos se remonta a mayo de 2006. El día 9 de ese mes, cinco días después de producirse el chivatazo a ETA, el juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande-Marlaska dictó un auto por el que ordenaba la apertura de dos investigaciones paralelas sobre el caso. En concreto, Marlaska quería “constituir sendos grupos de investigación, uno constituido por los miembros del Cuerpo Nacional de Policía” y otro formado “por los miembros pertenecientes al Servicio de Información de la Dirección General de la Guardia Civil”.

    Los primeros días de la investigación fueron frenéticos. Con la orden expresa de no informar a sus superiores, desde la calle Guzmán el Bueno de Madrid –donde está ubicada la sede de la Jefatura de Unidades Especiales de la Guardia Civil– se cursaron decenas de órdenes a las compañías telefónicas para que informaran de todas las llamadas producidas en las proximidades del Faisán durante la mañana del soplo a ETA. Además, se creó una base de datos en la que se registraron 2.095 contactos telefónicos, tanto salientes como entrantes, susceptibles de ser investigados. Los agentes de la Guardia Civil agruparon esas llamadas en conjuntos menores para su posterior estudio. El primer filtro dejó un registro total de 1.284 números a investigar.

    Regreso de Garzón

    Mientras se iban llevando a cabo esas pesquisas, Baltasar Garzón regresó a la Audiencia Nacional tras su excedencia de 16 meses en Estados Unidos y se puso al frente del caso. Fue el 3 de julio de 2006, casi dos meses después de producirse el chivatazo, cuando Garzón relevó definitivamente a Marlaska. Su primera decisión la tomó el 10 de julio, cuando exigió a la Policía y a la Guardia Civil que “antes de 5 días” le hicieran llegar un “resumen con todo” lo que hubieran recabado desde que Marlaska les ordenó investigar. Cuatro días después, llega a la sede de la Audiencia Nacional el informe número 28/2006 de la Unidad Central Especial nº 1 de la Guardia Civil, remitido por el coronel jefe Pablo Martín Alonso, donde el servicio de información refleja sus avances y no deja lugar a dudas sobre sus conclusiones. Dicho informe, al que ha tenido acceso en exclusiva LA GACETA y que se reproduce en esta página, ha permanecido cinco años oculto, bajo secreto de sumario.

    Apuntan a Ferraz

    El escrito remitido por la Benemérita a Garzón señala la pertinencia de seguir investigando las llamadas que, el día del chivatazo, intercambiaron el comisario Risco, el Palacio de La Moncloa y la sede socialista de Ferraz. La mañana del soplo, recoge el informe, “el jefe de la Unidad Territorial de Información de San Sebastián, Manuel Risco, se ausentó de una reunión de coordinación entre las unidades que iban a desarrollar la operación, hasta una hora después de haberse concretado”.

    Esta ausencia tan notoria hizo que los agentes pusieran especial atención al tráfico de llamadas del móvil de Risco, que arrojó importantes conclusiones. “Realizada una investigación entre las llamadas emitidas y recibidas a través de su número de teléfono 62924XX32, se ha detectado una realizada al número 65040XX63 del cual es titular el PSOE, a las 10.01 del día en que se produjeron los hechos”. Los agentes de la Guardia Civil alertaron al juez también de “una llamada realizada” la tarde del soplo “a un teléfono móvil cuyo titular es Presidencia del Gobierno”. La Benemérita concluyó que “se está pendiente de la recepción de información complementaria”, instando al juez a seguir investigando.

    Cuando el informe llegó a Garzón, la decisión del juez fue apartar a la Guardia Civil y dejar la responsabilidad de la investigación exclusivamente en las manos del entonces inspector jefe Carlos Germán, encargado de las pesquisas policiales.