18 abr. 2008

Nuevo director General de la Policía y de la Guardia Civil


Francisco Javier Velázquez será el nuevo director general de Policía y Guardia Civil
El sustituto de Mesquida era hasta ahora el director de Protección Civil
Francisco Javier Velázquez, hasta ahora director de Protección Civil, será el nuevo director del mando único de Policía y Guardia Civil, en sustitución de Joan Mesquida.
Su cargo se hará oficial este mismo viernes.
Con los nuevos cambios en el Ejecutivo, Joan Mesquida, ha sido nombrado nuevo secretario de Estado de Turismo.
Velázquez, nacido en Castilblanco de los Arroyos (Sevilla) en 1951, ocupaba la máxima responsabilidad de Protección Civil desde septiembre de 2006, cuando relevó en el puesto a Celia Abenza.
Licenciado en Ciencias Políticas y Económicas y funcionario del Cuerpo Superior de Administradores Civiles del Estado, Velázquez también ha sido secretario general para la Administración Pública durante la pasada legislatura.
En la administración pública desde los 80
Su primer cargo público, como director del gabinete del Secretario de Estado para la Administración Pública, se remonta a diciembre de 1982. Posteriormente, en 1985, desempeñó el cargo de secretario general del Consejo Superior de la Función Pública del Ministerio para Administraciones Públicas.
En 1987, fue nombrado director general de Cooperación Territorial del Ministerio para Administraciones Públicas y de 1991 a 1996 desempeñó el cargo de director general de Servicios del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.
A partir de 1996, desempeñó el cargo de subdirector general adjunto de Selección de Recursos Humanos de la Dirección General de la Función Pública del Ministerio de Administraciones Públicas, hasta que el 21 de abril de 2004, fue nombrado secretario general para la Administración Pública del Ministerio de Administraciones Públicas.
Además, ha sido delegado del Gobierno en las Sociedades Concesionarias de Autopistas Nacionales de Peaje del Ministerio de Obras Públicas; es profesor asociado del rea de Ciencia Política de la Administración de la Universidad Carlos III de Madrid y ha sido vocal asesor en el Instituto Nacional de Administraciones Públicas.

Los negocios de los Reyes


Los negocios de los reyes
Fondos del Estado, negocios privados e inmunidad penal facilitan la vida de las monarquías en la Unión Europea.

Viven como reyes. Las diez cabezas coronadas de Europa que sobrevivieron a la Revolución francesa y los movimientos republicanos del XIX están muy bien avenidos: combinan honores oficiales y presupuestos a cargo del contribuyente con la posibilidad de buscar fortuna —privada— en el mundo de los simples mortales.
Eso sí, a menudo protegidos por una legislación que hace de fiel escudero.
Es el caso de los príncipes y princesas belgas: no pueden ser citados ante la Justicia excepto en virtud de una autorización real. Y ni siquiera entonces tienen mucho que temer, como mostró la comparecencia —la primera de la historia— del príncipe Laurent, en 2007, como testigo en un caso que sigue enfadando a los republicanos: el desvío de unos 175.000 euros de la Marina belga para adecentar la residencia de Laurent en Tervuren. El príncipe no negó los hechos, pero aseguró que no tenía motivo para pensar que fueran ilegales. Según sus allegados, el desvío fue necesario porque el hijo del rey no disponía de dinero.
La asignación anual de Laurent, a cargo de los presupuestos del Estado, es de 312.000 euros. Su hermano Philip, príncipe heredero, cobra casi el triple, y el rey Alberto II no baja de los 9,5 millones. En conjunto, la familia cobra 12,5 millones al año para sus gastos personales, la llamada ‘lista civil’. En cifras absolutas, la dinastía no está entre las más caras, aunque comparar es difícil: no siempre está claro si la suma asignada en los presupuestos del Estado de Suecia, Noruega o Dinamarca cubre también los gastos de representación en los que el monarca incurre debido a su cargo o si son los ministerios los que corren con estas facturas.