9 dic. 2008

El EEES, va generar cambios positivos para España y para Europa

El EEES, una realidad que va cambiar el panorama del saber hacer y la endogamia de nuestros colegios profesionales.
espacio europeo de la enseñanza superior (EEES) es un proyecto ambicioso que promueve la práctica totalidad de países europeos. Su finalidad principal es poder desarrollar un proceso de convergencia y de refuerzo de la enseñanza superior o universitaria en Europa, que deberá finalizar antes del año 2010.Este proceso está en consonancia con diversas iniciativas que la Comisión Europea y los países miembros de la Unión, así como de otros países europeos llevan a término para construir una auténtica Europa del conocimiento. En este sentido, las instituciones europeas trabajan en lo que se conoce como un espacio europeo de búsqueda, que permite situar Europa como un continente donde la búsqueda y el desarrollo sean sus pilares, y en los últimos años ha promovido la reflexión sobre diversos ámbitos como la educación a lo largo de la vida, la formación de todos los niveles, la cultura o la calidad de vida de los ciudadanos europeos.El proceso hacia el EEES tiene como principales referentes dos aspectos: por una parte, las declaraciones institucionales de sus promotores y protagonistas, que actúan como auténticos catalizadores; por otra parte, el trabajo de adaptación y reforma que llevan a término las propias universidades, las administraciones educativas y gobiernos responsables, y las asociaciones y redes universitarias. Los documentos básicos donde se han establecido los principios para EEES hasta ahora han sido los siguientes:Declaración de la Sorbona (mayo 1998)Declaración de Bolonia (junio 1999)Comunicado de Salamanca (marzo 2001)Comunicado de Praga (mayo 2001)Comunicado de Berlín (octubre 2003)Referente a los trabajos específicos, la gran mayoría de países y universidades europeas están reformando sus sistemas de educación superior para adaptarlos a los requerimientos que establecen estas declaraciones. Nuestra web quiere dar a conocer de forma sintética a todos los universitarios (personal académico, personal de administración y servicios, estudiantes, investigadores) las principales características de este especio europeo de la enseñanza superior, así como el efecto que tendrá en nuestro sistema universitario. La sociedad y sus universidades siempre se han mostrado defensores de los valores de una Europa competitiva, diversa y comprometida en el adelanto social, económico y cultural de sus pueblos. Es por este motivo que una vez mas los universitarios tenemos que ser protagonistas de la construcción de una mejor educación superior en el contexto europeo.Fuente: Departament d'Universitats, Recerca i Societat de la Informació de la Generalitat de Catalunya

El proceso de Bolonia y la EEES


La movilización ante el Proceso de Bolonia

La incomodidad de los estudiantes expresa inseguridad ante la apertura del espectro universitario. En lugar de valorar las oportunidades académicas y laborales que se pueden dar, se imaginan los problemas de la desregulación. Muchos colectivos que han quedado protegidos tradicionalmente por una legislación decimonónica y por unos colegios profesionales excesivamente corporativistas se asustan ante lo que pueda llegar.

Las últimas semanas se han producido una serie de movilizaciones con encierros y ocupaciones de rectorado incluidos, por parte de los estudiantes universitarios, “oficialmente” en contra del despliegue del tratado de Bolonia.La pancarta principal de los estudiantes manifestantes señalaba: ¡Ayer licenciados, hoy graduados, mañana precariedad! Esto demuestra que, el contexto de incertidumbre sobre el futuro, no sólo afecta a las entidades financieras y el sector inmobiliario y de la automoción, también se ha consolidado en la universidad.A los estudiantes universitarios de hoy en día les da miedo la degradación del título universitario y ponen al proceso de Bolonia como bandera simbólica del problema a resolver.Porqué, actualmente ya son muchos los grados del EEES que ya se imparten en las universidades españolas. Ya han sido aprobados a nivel estatal, y el próximo curso, prácticamente se finalizará el proceso de adaptación.La incomodidad de los estudiantes y, también la reacción, desde hace tiempo, por parte de una parte del profesorado, expresa inseguridad ante la apertura del espectro universitario.En lugar de valorar las oportunidades académicas y laborales que se pueden dar, se imaginan los problemas de la desregulación. Muchos colectivos que han quedado protegidos tradicionalmente por una legislación decimonónica y por unos colegios profesionales excesivamente corporativistas se asustan ante lo que pueda llegar.Mi opinión es clara. Europa y Bolonia no son el problema. Si hay un problema, -que lo hay- está en nuestro interior, por la falta de adaptación de nuestros centros de educación superior a las exigencias de un mundo abierto, de un mercado de trabajo competitivo y de una apuesta clara por la innovación y la investigación, que requiere especialistas y científicos y no “poseedores de títulos” o “garantes de privilegios in eternum”.La "convergencia europea" en el Espacio Europeo de Educación Superior, o "proceso de Bolonia" ya tiene 10 años. Recordemos que Bolonia es un proyecto de homologación de la estructura de las titulaciones universitarias a los distintos países de Europa (no únicamente los de la Unión Europea) en tres ciclos: Grado, Master y Doctorado. Como unidad de medida para hacer comparables los estudios en diferentes estados se utiliza el ECTS, o Crédito Europeo Transferible, que valora el número de horas que se estima tiene que dedicar un estudiante medio para superar cada materia (incluyendo el trabajo estudiantil, las prácticas y las horas de docencia presencial por parte del profesorado).A efectos de la su evaluación, cada título define sus objetivos y cada materia las "competencias" que debería de adquirir el estudiante. De esta manera, a escala europea un graduado, master o doctor podrá trabajar en cualquier parte de Europa, sin más problemas.
Enric Renau. Editor (08/12/2008)