5 may. 2011


Instrucciones para una vida


La mayoría pasamos la vida en piloto automático y esto esta bien, hasta que nos damos cuenta de que se ha acabado otro año, en el que no hicimos nada.


Ten en cuenta que los grandes amores y logros entrañan un gran riesgo.


Aplica las tres erres:


Respétate a ti mismo.
Respeta a los demás.
Responsabilízate de tus acciones.


Recuerda que, a veces, no conseguir lo que quieres es un maravilloso golpe de suerte.
Aprende las reglas para que sepas incumplirlas cuando conviene.
No permitas que una pequeña discusión empañe una gran relación.


Cuando te des cuenta de que has cometido un error, toma inmediatamente las medidas necesarias para corregirlo.


Pasa algún tiempo solo todos los días.
Abre tus brazos al cambio, pero no abandones tus valores.
Recuerda que, a veces, el silencio es la mejor respuesta.
Vive una buena vida honrada. Después, cuando seas mayor y mires hacia atrás, serás capaz de disfrutarla de nuevo.
Un entorno de amor en tu hogar es la base de tu vida.
Cuando no estés de acuerdo con tus seres queridos, únicamente por la situación actual, no hagas referencias a anteriores disputas.
Comparte tus conocimientos. Es la forma de lograr la inmortalidad.
Sé bueno con la Madre Tierra.
Una vez al año, acude a un lugar al que nunca hayas ido antes.
Recuerda que la mejor relación
es aquella en la que el amor mutuo es mayor que la necesidad mutua.


Juzga tu éxito en función de aquello a lo que has renunciado para conseguirlo.


Instrucciones para una vida.


El mejor regalo: amor.
El día más bello: hoy.
La cosa más fácil: equivocarse.
El obstáculo más grande: el miedo.
El error mayor: abandonarse.
La raíz de todos los males: el egoísmo.
La distracción más bella: el trabajo.
La peor derrota: el desaliento.
Los mejores profesores: los niños.
La persona más peligrosa: la mentirosa.
El sentimiento más ruin: el rencor.
El regalo más bello: el perdón.
Lo más imprescindible: el hogar.
La ruta más rápida: el camino más correcto.
La sensación más grata: la paz interior.
El resguardo más eficaz: la sonrisa.
El mejor remedio: el optimismo.
La mayor satisfacción: el deber cumplido.
La fuerza más potente del mundo: la fe.
Las personas más necesarias: los padres.

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