6 jun. 2008

Caballero, se justifica con un error de cálculo y quién paga.

Sr. Alcalde Abel Caballero, Alcalde de Vigo, no se puede decir y hacer con tanto despropósito, si usted y sus técnicos fallan, deben exigirse responsabilidades, ustedes tienen , a costa de todos, grandes sueldos y no es permisible que los que llevan las contratas y sus técnicos sin se han equivocado en tan craso error que no paguen disciplinariamente y con indemnización pecuniaria y disciplinaria al Concello y con su dimisión . Tenemos que ser serios, no puede jugar con los dineros públicos, no se pueden dilapidar con tanta alegría y con tanta desverguenza, ahora le toca el turno al Celta y usted pide para ellos, lo que han expoliado en grandes sueldos de jugadores etc, la cosa pública y sus recursos no son para que se utilicen tan ineficientemente y con tanto abuso, es sonrojante que no se apoye y ayude a las empresas pequeñas, que no se apoye la lucha contra enfermedades crónicas -Cáncer etc-- y que después de dilapidar cientos de millones en sueldos para jugadores ahora el Concello quiera regarles dinero público y le pida a Hacienda que sea buena con el Celta, es sonrojante y es una prueba más de los políticos que nos gobiernan, compre una brújula para averiguar dónde está el Norte, porque lo ha perdido, suponiendo que alguna vez lo haya conocido.


Caballero achaca a un error de cálculo la falta de espacio para la depuradora
El alcalde admite que hay que pensar en expropiaciones y el PP recuerda que la Xunta dijo que

La falta de espacio para la construcción de la nueva depuradora de Vigo se debe a un error de cálculo respecto a las dimensiones que se pensó podría tener la planta, según aseguró ayer el alcalde de Vigo, Abel Caballero. El regidor, que reconoció que varias de las alternativas técnicas pensadas para la citada estación exceden los terrenos reservados en el Plan General para dicha infraestructura -en realidad, todas salvo la que prevé un complejo de hasta siete plantas de altura- descargó la responsabilidad de dicho error en la empresa encargada por la Confederación Hidrográfica del Norte para realizar las propuestas para la futura planta de tratamiento de aguas residuales y el proyecto que finalmente sea elegido.
En descargo de la empresa, Caballero indicó que la complejidad técnica de la futura depuradora hacía difícil prever el espacio que podría llegar a ocupar, pese a que hace cinco años que se debate sobre su ubicación y condiciones y la necesidad de que dé servicio a las 140.000 nuevas viviendas que auspicia el nuevo documento de ordenación urbanística de la ciudad, elaborado desde hace siete años y gestionado por cuatro alcaldes.
El Plan General, que en unos días entrará en vigor, solo reservó 16.000 metros cuadrados más para ubicar la estación en el mismo lugar en el que se encuentra la actual, aunque habrá que desalojar un tercio que se construyó sobre dominio público marítimo terrestre de las marismas del Lagares, protegidas ambientalmente.
Expropiaciones
Caballero reconoció como muy probable que haya que recurrir a las expropiaciones a través de una modificación del Plan General o la declaración de interés supramunicipal de la depuradora, para que sea la Xunta quien lleve a cabo de una manera más rápida los trámites de adquisición de las parcelas necesarias. Para el regidor esa no es una circunstancia preocupante, ni siquiera el encarecimiento que pueda sufrir el proyecto -valorado en casi 200 millones de euros- al ser encajado en el terreno disponible o aumentar la superficie prevista. «No hay límite de presupuesto», aseguró, para recalcar que a su juicio podría encajarse la depuradora en la parcela proyectada. Eso sí, el alcalde vigués asegura que puso como condición que no tenga impacto visual sobre un entorno que preside la desembocadura del Lagares y la cabecera de la playa de Samil. Esa condición elimina la posibilidad de construir la planta en altura, aunque se entierre una parte del complejo, lo que hace que sea ya inexcusable la expropiación de terrenos para corregir la falta de previsión del Plan General.
Esa opción fue defendida ayer como la más razonable por el BNG, para evitar el impacto visual y la presión urbanísticamente sobre la marisma. Mientras, el PP, formación que pactó con el conselleiro Manuel Vázquez la ubicación de la nueva planta donde se asienta la actual, recordó que el responsable de la Consellería de Medio Ambiente anunció en su día que la depuradora sería subterránea, solución que exigen los populares