13 ene. 2013

Lucha interna de familias en el PP. Mezclada con resoluciones judiciales desde Lugo y próxima alcaldesa en Santiago. Negreira recupera posiciones y el SUGC comienza a quitar peldaños para que las familias no tengan donde poner los pies de los golfos de la casta corrupta política gallega y española


Feijóo se quita de en medio a Baltar sin aclarar el futuro de su hijo

El presidente remite al próximo congreso del PP de Ourense para que los militantes decidan sobre el actual líder provincial

·                                 PABLO TABOADA / XOSÉ HERMIDA Ourense /
Alberto Núñez Feijóo, ayer en la rueda de prensa tras el Consello de la Xunta. / LAVANDEIRA JR (EFE)
El PP intenta levantar un dique para desvincularse del caso de los enchufes masivos del expresidente de la Diputación de Ourense José Luis Baltar. Una semana después de que la fiscalía anunciase una querella por prevaricación contra el hombre que controla a sus anchas la provincia desde hace más de dos décadas, Baltar anunció ayer que se ha dado de baja temporalmente como militante del PP. Aunque la decisión se presentó como voluntaria, el presidente de la Xunta y del PP gallego, Alberto Núñez Feijóo, se apresuró a calificarla de “oportuna y necesaria”. Y acabó reconociendo que la baja de Baltar fue uno de los asuntos que trató en los últimos días en las conversaciones con su hijo José Manuel, quien ha heredado la Diputación y el liderazgo de los populares en la provincia. Sobre el futuro político de este último, Feijóo se remitió a lo que decida el congreso provincial del partido, que se celebrará probablemente en marzo.
 Los baltaristas sin padrino. Los cimientos del PP de Ourense se tambalearon ayer por la mañana. Baltar está fuera del PP. Primero dejó todos sus cargos. Ahora también la militancia. Y con el foco judicial apuntando directamente a su cabeza. A primera hora de la mañana, el PP provincial difundía un comunicado en el que hacía pública la decisión tomada por el exbarón. Deja temporalmente el partido del que es presidente de honor “para evitar dañar a la organización” como “consecuencia” del procedimiento judicial.
Al igual que cuando dimitió de la presidencia de la Diputación, Baltar dice que se va porque quiere. En declaraciones a la Cadena SER explicó que su renuncia es un ejemplo para otros políticos inmersos en procesos judiciales. “Cumplo y me voy sin que me fuercen a nada”, matizó. No quiso valorar la situación de otros miembros populares encausados: “No me preocupa lo que hagan los demás porque cada uno entierra a su padre como puede. No me tires del aire”, matizó. Además invita al PSOE a denunciar a Baltar hijo si creen que sigue enchufando desde la presidencia: “Si mi hijo está haciendo lo mismo, que actúen igual que han hecho contra mí". Su hijo se declaró orgulloso. Manuel Baltar cree que la suspensión de militancia es un “gesto” que “honra” a su padre así como un ejemplo “de su trayectoria, comportamiento y actitud”.
Aunque Feijóo dio por buena la versión de que Baltar ha actuado por iniciativa propia, al mismo tiempo enfatizó que la decisión obedece al modo de actuar del PP ante casos de presunta corrupción y dejó entrever que el partido no ha sido del todo ajeno a la solución dada al caso por el momento. Feijóo no dejó pasar la ocasión para resaltar la trascendencia de la medida: “Es un miembro histórico del PP y hay que valorar su renuncia en toda su importancia, que la tiene”. El propósito que persigue la baja de Baltar quedó muy claro en las explicaciones del presidente de la Xunta: aunque el exbarón “ya no está en la primera línea política” se intenta no “someter al partido” al desgaste del proceso judicial y “poner el foco dentro del problema”.
La renuncia de Baltar evita un posible expediente disciplinario que los estatutos del PP contemplan para sus miembros imputados. Fuentes del sector de los populares ourensanos más próximo a la dirección gallega del partido aseguraban la pasada semana que el exbarón sería expedientado si el juez mantiene la imputación tras su declaración, a finales de enero. Baltar no lo negó ayer. Resaltó que con la decisión “se adelanta a los hechos” y así “ya no tienen que abrir expediente alguno”.
Los 104 enchufes denunciados por el fiscal tenían como propósito garantizar, a cambio de los puestos de trabajo, apoyos para Baltar hijo en el congreso que en 2010 le enfrentó a una lista auspiciada por Feijóo. Pese a que los resultados de ese congreso están bajo sospecha, el presidente de la Xunta no quiere revolver más el asunto. De su boca no salió ni un apoyo expreso ni una crítica a Manuel Baltar. La continuidad de este se decidirá en el congreso provincial, “y ahí los militantes pueden decidir, votar y elegir”.


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