28 nov. 2012


LA OLA (Die Welle)

Me  alegra que  TVE2  pase  por sus pantallas La Ola.  Esta película, además de tener gran atractivo fílmico  por  la calidad expresiva de los personajes, por la importancia  de cada palabra, el desarrollo de  la trama, etc.,  permite  hacer un conjunto de reflexiones   dignas de ser tenidas en cuenta respecto a cuestiones éticas, sociales,  psicopedagógicas,... del mundo actual  al que cuestiona   y deja en evidencia.  Por  todo ello, ofrece muchas posibilidades educativas y didácticas, además de crear innumerables  oportunidades para fijarse en los  elementos intertextuales e  hipertextuales que contiene.  Me parece  que vale  la pena  no desperdiciar  la oportunidad  y tenerla en cuenta.  

Título original:

DIE WELLE   (LA OLA )


Dirección: Dennis Gansel.
Guión:  Dennis Gansel  y  Peter Thorwarth
Música: Heiko Maile
País: Alemania.
Año: 2008.
Duración: 108 min.
Género: Drama.
Interpretación: Jürgen Vogel (Rainer Wenger), Frederick Lau (Tim), Max Riemelt (Marco), Jennifer Ulrich (Karo), Christiane Paul (Anke Wenger), Elyas M’Barek (Sinan), Cristina Do Rego (Lisa), Jacob Matschenz (Dennis), Maximilian Mauff (Kevin), Ferdinand Schmidt-Modrow (Ferdi).


La historia  se  sitúa en la Alemania actual, dentro de  una escuela, y en un curso de adolescentes. Se inicia  el desarrollo de la trama  al programarse una semana cultural de proyectos  que  pretende   tratar  temas distintos a los habituales.  Al profesor -Rainer Wenger-  se le ha adjudicado el desarrollo de un tema no deseado “La autarquía”, cuando  él  y sus discípulos  esperaban tratar  el tema  de  “La anarquía”, más cercano y por  el que el profesor  se sentía atraído.

 Pero no puede cambiar la    decisión  de la  directora académica.  

El lunes de la semana cultural la clase  inicia   la tarea encomendada con bastante disgusto; pero pronto el profesor ve qué camino ha de seguir para llevar a cabo el proyecto.  Empieza   la  primera  sesión con la   presentación del tema  e  impulsa una lluvia de ideas, un “brainstorming”  entre  los  chicos y chicas de la clase para que, a partir de sus propios conocimientos,   argumenten a favor o en contra   de  la  relación entre nazismo y autarquía. Este comienzo parece poco atractivo  a los escolares; es una idea trasnochada, demasiado  conocida  por la historia  lejana, y que  no interesa a nadie,  porque  es impensable su repetición. Sin  el  apoyo  del  público, y con poco interés  por parte de los oyentes,  Rainer empieza por mostrar en qué se fundamentan los gobiernos totalitarios  y la autarquía. En forma de taller  participativo y vivencial,  va convirtiendo los conceptos en acciones, en actividades tangibles,  para seguir y desarrollar el proyecto encomendado. Por obra y arte de su capacidad motivadora, de su creatividad  y de su fuerza  empática, al segundo día los  aparentemente  poco atractivos conceptos  autárticos  por su sentido de  uniformidad, disciplina militarizada,  sentimiento de segregación, etc., se transforman en una  fuerza motriz  que  activa a la mayoría, a la creación de un movimiento real, en el  que felizmente y con ilusión  se integra casi toda la clase. Se programan actividades.  Dan un nombre al movimiento La Ola y crean un logo: y hasta ven la necesidad de  tener un  uniforme que les  identifique y les distinga. Todo ello se  hace visible para el resto de la escuela, y  es la envidia  de la clase contigua que han elegido desarrollar la anarquía, que  intuían con más atractivo pero, por  falta  de iniciativas del profesor responsable,  se convierte en un proyecto cultural mucho más aburrido. Al tercer día, los estudiantes de la autarquía se sienten fascistas  y entusiasmados  por serlo; empiezan a aislarse y a amenazar a quienes cuestionen la bondad del proyecto, los anarquistas quieren incorporarse al proyecto autarca. El conflicto  culmina  con  brotes de violencia en un partido de waterpolo. El profesor decide no seguir con el experimento, pero para entonces ya han pasado muchas cosas y ya es demasiado tarde…

Su director y guionista, Dennis Gansel,  sigue en el proceso anteriormente emprendido en Napola(2004) donde se preguntaba cómo fue  posible que  los nazis engañaran a la gente de la  forma que lo hicieron; ahora  da un paso más, y al  plantearse las  mismas cuestiones, ejemplifica  respuestas. La pregunta actual   sigue siendo ¿Es posible la instauración de una dictadura, de un nuevo y temido Reich como el de Hitler, en la actual Alemania?  ¿En qué difieren las dictaduras de lademocracia?
                     
La película está basada en la obra homónima del autor estadouniense Morton Rhueescrita   en 1981que a su vez se había inspirado en un  experimento real seguido en 1967,  el de la Tercera Ola de un profesor de un instituto de Palo Alto en California que  pretendía demostrar la  fragilidad  humana  para ceder a  la fascinación  ejercida por las ideologías autoritarias. Precisamente el personaje de la película, Rainer Wenger,   tiene el  perfil  del profesor Ron Jones,   en el desarrollo   de los  hechos del Instituto Cubberley de Palo Alto,  donde  Ron Jones   fue   el protagonista,  a partir de su interés por  dar respuesta a la  pregunta  de un alumno, en clase de  historia: ¿Cómo fue posible que, en la posguerra, los ciudadanos alemanes de a pie,  argumentaran que ignoraban los cruentos hechos del exterminio judío de los nazis? Para explicar la cuestión,  actuó  con  sus  estudiantes  de  acuerdo a las  premisas de la Alemania nazi: disciplina, control, sentido de comunidad, acción y orgullo. Todo empezó con el fin de ser  un ejercicio práctico y didáctico y acabó tomando una fuerza inusitada.  Ahora,  la acción  se sitúa en la Alemania de principios del siglo XXI,  dentro de la Comunidad Europea, con una clase estudiantil un tanto harta de que,  en todas las clases,  de casi todas las asignaturas,  se reitere el recuerdo de la Alemania Nazi. Por lo que  La Ola gana en verosimilitud y cercanía y, por tanto, produce una mayor  preocupación y estupor.

En un momento como el actual, caracterizado  por el individualismo y por la falta de ideales,  esta  historia parece   querer  avisar de que nada, por improbable que parezca, es imposible. La película concilia aspectos comerciales con lo reivindicativo, con éxito. Pese al terrible relato, la exposición es  honesta  y atractiva.  Destaca y evidencia  el peligro que supone la falta de  un pensamiento individual  y social  ético y la  facilidad  con que  se  consigue  la sumisión del grupo a un líder, independientemente  de la carencia de valores de el proyecto que lidere.  También hace una profunda crítica a  la gran despersonalización de los individuos. Muestra  cómo el nazismo, con  unas  respuestas sencillas, formalmente muy teatrales y no exentas de espectacularidad, parece dar solución a  problemas complejos;  solución  que fácilmente  puede asumirse  por  ingenuos y débiles que,  por su falta de ideales y de referentes, puede adoptarse con entusiasmo, como  respuesta certera, con actitudes difícilmente  explicables ni defendibles. Expectativas y deseo de respuestas maximalistas, en las que la ética  y el respeto por las  personas  no tienen  ningún valor,  es el motor  que puede mover masas; porque, además   formalmente,  la puesta en escena  es espectacular, “fascinante”.  La inducción  puede conseguirse fácilmente, tanto para atraerse adolescentes,  maleables por edad,  como  adultos  con falta  de criterios, visión maniquea de la vida  y deseos de solucionar problemas de  forma sensacionalista.  El relato es una alarma sobre lo atractivo del fascismo para una sociedad sumida en el  pensamiento débil. Como dice  el director de La Ola  Denis Gansel “el deseo de someternos a un líder está en nuestra naturaleza”.   


La película contiene imágenes sencillas pero impactantes que resaltan la importancia  de pertenecer a un  grupo, el uniforme para resaltarlo,  etc.; aunque el discurso y la profundidad  del pensamiento fluye a través de la palabra de cada personaje, individualmente, y de la muestra de  maniqueísmo de  sus  argumentos, de acuerdo  con su situación y el entorno en el que los presentan: el inmigrante turco que sigue porque ve en el grupo una vía de integración;  el chico demente, marginado,  con destino trágico, que ejecuta cada idea del profesor, tergiversándola y sin reflexión por así ser mejor considerado;  el bocazas que habla mucho y termina siguiendo a los demás, las familias desestructuradas, sin saber, ni entender nada   y con falta de opinión,…. Pero, sobre todo,  destaca  el  carisma  del profesor,  capaz de ser seguido  y sin chistar.                 


La ola fue presentada aquel año en el Festival de Cine de Sundance  y en el Festival de Cine Europeo de Sevilla;  fue nominada  como la mejor película en los Premios del Cine Europeo.                                

Recientemente, la autora  alemana Stefani Kampmann (2008) publicó  la novela  gráfica Die Welle, (La Ola) basada en el contenido de la obra del norteamericano Morton Rhue,  también  situada en un contexto actual.  Se  presenta como un ejemplo de  material de lectura para centros de Ed. Secundaria:  por su estilo visual claro,  por sus textos  y su contenido de poca complejidad,  sus ilustraciones de gran sencillez y el dinamismo  en el relato. 


Sugerencias Didácticas

·                  Antes de ver la película, introducir el tema de: El  fascismo,  el nazismo, las dictaduras, el totalitarismo, el franquismo,... En qué se diferencian de las democracias: qué  fueron o  qué siguen siendo; causas, desarrollo y consecuencias, quiénes son los fachas y quiénes los demócratas;  a  quién se le llama así  y cómo se les puede definir. Interesa conocer la percepción de los escolares, lo que saben  por las informaciones de sus mayores.  

De acuerdo con el país en el que se haga el trabajo, puede analizarse si hubo en ese lugar alguna dictadura en la historia reciente. Se puede relacionar con la historia que verán. Es un tema complejo que puede ocupar varias sesiones.

 ·    También, se observará el significado de los términos anarquía y autarquía,  principio de la historia. Las semejanzas y diferencias.  Se comentará  la estética del film, que es dinámica y nos permitirá entrar en el relato con facilidad.

 ·         Sería interesante  ver la película  en el espacio escolar,  para facilitar la discusión posterior.  Durante la visión, se observará  la expresividad de las secuencias, el valor de los planos medios y  primeros planos, así como el de la palabra,  en el desarrollo de la historia.  

 ·               Posteriormente,  puede establecerse un fórum, con el análisis de las características  de  los personajes, de los que puede distinguirse fácilmente  su personalidad.  Pueden hacerse  dos columnas.  En una, escribir el nombre  de cada  personaje.  En la otra,   señalar sus características y su evolución en la historia.

·               Analizar,  a partir  del relato,  los elementos  que transforman una sociedad democrática en una autocracia. ¿Qué moral encierra la historia? ¿Qué papel juega la actuación de los jóvenes? Y el profesor, ¿tiene una personalidad clara?   ¿Se tienen en cuenta las advertencias de algunos de  los participantes de la historia?

·               Visitar la página  de  Enrique Martínez-Salanova Sánchez,  donde habla de La Ola  por las sugerencias que ofrece. 

·                  Recreación,  por medio de un Power Point  y de imágenes rescatadas de Internet, de las  ideas más importantes: de  la historia  del  nazismo, del Führer,  de   algunos momentos y situaciones  históricas  que hubo, de los nombres históricos.   Puede convertirse  en un pequeño relato  ilustrado con imágenes, música, etc.

·                  De lo que fue históricamente el  nazismo   da buena cuenta,  desde una mirada  adolescente,  elDiario de Ana Frank

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